Condenan a asaltantes por muerte de policía y vigilante en bus R 117

Julio Cesar Cortez, de 33 años, y Diego Alexis Reyes Arriola, de 21 años, fueron condenados –cada uno– a 32 años de prisión por el homicidio de un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) y un vigilante privado en octubre de 2018, tras cometer un asalto en el interior de un bus de la ruta 117, en la carretera Troncal del Norte.

El Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador consideró que ambos son coautores del homicidio del agente Carlos Alberto Medina Alas y del vigilante Maximiliano Melgar Pérez. Además, los encontró responsables por el intento de homicidio de otras dos personas.

El caso inició a las 6 de la mañana del 6 de octubre de 2018, cuando tres hombres abordaron la unidad en el kilómetro 22 de la carretera Troncal del Norte, y anunciaron que estaba allí para cometer un asalto.

La advertencia la hicieron, según relataron después algunos pasajeros testigos a los investigadores, para evitar que el atraco fuera frustrado, tal como había ocurrido una semana antes en esa misma zona y en la misma ruta de autobuses, en el que fallecieron tres asaltantes que se enfrentaron a tiros con un pasajero armado.

Sin embargo, el agente Medina Alas y el vigilante Melgar Pérez desenfundaron sus armas al escuchar la advertencia de los tres asaltantes con la intención de repeler el atraco; pero los asaltantes fueron más rápido en notar la respuesta de los dos hombres y dispararon contra ambos hasta dejarlos muertos en el interior del autobús.

Los testigos contaron que los tres responsables del asalto huyeron del lugar a bordo de un vehículo rojo, que los esperaba en la carretera. Sin embargo, la versión de algunos pasajeros es que al menos dos de los delincuentes resultaron heridos tras el tiroteo con el agente y el vigilante.

Más tarde, uno de los asaltantes fue arrestado en el Hospital Nacional Rosales, donde llegó en busca de atención médica y el otro fue detenido días después. Se trata de los dos hombres que fueron condenados ayer por el doble homicidio.

El tercero de los asaltantes fue hallado muerto, el mismo día del atraco, en el asiento trasero del automotor en el que escaparon, que había sido abandonado en el final de la 41.ª avenida norte de la colonia Miramonte, de la capital, a unos 25 kilómetros de donde ocurrió el tiroteo.

El tribunal dio validez a las declaraciones de testigos con régimen de protección que presentó la Fiscalía General de la República (FGR) como pruebas durante el juicio, por lo que decretó las condenas.

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